Ver el fantasma de una mascota, entre el mito y la realidad

¿Por qué algunas personas llegan a ver el fantasma de una mascota? Un estudio que dista de lo tradicional, arrojó luz a las experiencias paranormales reportadas por dueños de mascotas tras la partida de estos animales. Un tema a menudo discutido entre susurros, pero raramente estudiado de forma sistemática. Publicada en la revista Anthrozoos, la investigación conducida por Jen Golbeck exploró este fenómeno al solicitar a dueños de perros fallecidos que compartieran sus experiencias paranormales.

Ver el fantasma de una mascota entre el mito y la realidad

Las respuestas recabadas por Golbeck, que sumaron 544 en total, se dividieron en dos categorías principales: Interacciones Físicas e Interacciones Interpretadas. Un total de 315 participantes reportaron tener encuentros sensoriales directos con sus perros fallecidos. Entre esos encuentros se incluían el escuchar ruidos que remiten a sus perros, como ladridos o el sonido de sus collares.

También sentir la presencia de sus animales, algunos afirmando que pudieron ver a sus mascotas después de muertas. Las interacciones más comunes eran auditivas, siendo el escuchar a sus perros el tipo de encuentro más reportado, representando el 37% de las experiencias en esta categoría. Curiosamente, la mayoría de estos encuentros físicos o sensoriales sucedieron durante la noche. De hecho, en 45 ocasiones las personas relataron sentir a sus perros en la cama junto a ellos.

En la segunda categoría, 264 individuos interpretaron diversos eventos como señales del espíritu de sus perros fallecidos. Dichas señales se manifestaron en sueños, o como actividades inexplicables dentro del hogar. Algunos atestiguaron alarmas que se apagaban sin motivo aparente, y otros signos en la madre naturaleza que los dueños atribuyeron a sus perros.

El trasfondo psicológico de ver al fantasma de una mascota.

Este estudio revela que, lejos de meras casualidades, estas interacciones tienen un impacto significativo en el proceso de duelo de los dueños. Golbeck encontró que la mayoría de las visitas de los fantasmas caninos (75%) se procesaron como experiencias positivas. Proporcionando cierto tipo de consuelo y un sentido de seguridad a quienes las experimentaron. Dichas apariciones se interpretan no solo como una forma de protección, sino también como un regalo, un último vínculo entre el dueño y su mascota.

Algunos participantes incluso compartieron cómo estas experiencias ayudaron a fortalecer lazos con nuevas mascotas. Un dueño contó que, tras la muerte de su perra, adoptó a un nuevo canino con el que tenía dificultades para conectar. Sin embargo, cuando soñó con su perra fallecida, quien le aseguró que estaba bien volver a amar, le ayudó considerablemente en su aceptación de la nueva mascota.

Un reporte destacado provino de Pilley Blanchi, cuyo famoso border collie, Chaser, conocido por aprender más de mil palabras en inglés, falleció en 2019. Tras la partida de Chaser, Pilley reportó que una mariposa blanca apareció en su ventana justo después de anunciar la muerte del animal. El hombre lo interpretó como una señal de que Chaser había “trascendido” de forma pacífica.

Encuentros positivos.

Estos hallazgos desafían la visión culturalmente arraigada de que los fantasmas son predominantemente presagios negativos. Según Golbeck, los encuentros con mascotas fallecidas pueden resultar psicológicamente beneficiosos, pues manifiestan la continuidad del vínculo entre el dueño y el animal. Un fenómeno que subraya importancia de las relaciones que los humanos forman con sus mascotas y cómo, incluso después de la muerte, el vínculo continúa influyendo en la vida de los dueños.

Una visita aparentemente mágica del fantasma de un perro perdido y amado ofrece un sentimiento místico, especial y un significado de la importancia de la relación.

Jen Golbeck

Y sé que lo que estás pensando. Que se trata de un fenómeno moderno. Sim embargo, ver fantasmas es un fenómeno recurrente a lo largo de la historia y presente en todas las culturas. Solo que cuando se trataba de las mascotas, existía cierto tabú en externarlo. Jen Golbeck es profesora de Informática en la Facultad de Estudios de la Información de la Universidad de Maryland y colaboradora de Psychology Today.

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