miedo

El problema en un apocalipsis zombi no son los lentos

Irónicamente, lo peor del “apocalipsis zombi” no eran los zombis en sí. El problema es que eran demasiado lentos, tanto que hasta un niño gateando andaba más rápido que estos muertos vivientes. Aunque pensándolo bien, la peor parte eran todos esos locos aferrados a la idea de que este era el fin del mundo. Sin el más mínimo remordimiento de conciencia, mataban a cualquiera que consideraban infectado. Millones de personas completamente sanas murieron en manos de estos imbéciles.

El problema en un apocalipsis zombi no son los lentos1

Una noche de guardia convertida en pesadilla

Durante mi tiempo como soldado en la ciudad de Puebla, me enviaron a realizar una guardia a una casa abandonada dentro de las instalaciones militares. Era de noche, pero iba acompañado de otro elemento. La casa estaba muy alejada de las otras instalaciones, lo que la hacía un blanco fácil para posibles amenazas. Nos encomendaron cubrir dos turnos de cuatro horas cada uno. Entonces, decidimos que mi compañero haría la primera guardia mientras yo descansaba.

Una noche de guardia convertida en pesadilla1

Un caballo entra a un bar

Un caballo entra a un bar y los presentes hacen todo por ignorarlo. Esta rutina se repite una y otra vez desde hace ocho meses, cuando apareció por primera vez. Los clientes se enfocan en sus bebidas, intentando ignorar el torpe ruido de los cascos mientras se desplaza lentamente. Algunos tragan saliva, otros comienzan a sudar. Escuchan cómo el caballo alcanza la barra, pero solo lo imaginan, pues no se atreven a mirar.

Un caballo entra a un bar1