Creepypasta

¿Disfrutas de las historias de terror? En Creepypasta encontrarás toda clase de relatos que van desde el terror psicológico hasta esa clase de pesadillas que se quedan con nosotros para toda la vida. Las historias aquí contadas emanan de aquellos temores más profundos que poseen los usuarios de Internet. La única característica en común entre todos estos relatos es que son ficticios… o quizá no.

La máscara del abuelo

Cuando tenía 13 años el abuelo empezó a visitarme por las noches. Aunque ya hace muchos años de esto, no dejó de hacerlo hasta hace poco. Como si hubiera sido ayer, recuerdo la primera vez que sucedió. Estaba a mitad de las vacaciones de verano cuando mamá enfermó. En esa época, que mamá enfermara no me preocupaba demasiado. Sucedía con cierta frecuencia y ya me había acostumbrado.

destellos de luz rostro

Puedes escuchar el relato en el siguiente video o seguir leyendo.

Una cápsula del tiempo de 100 años

En 1999, como herencia de mi padre, recibí la casa familiar. No pasó mucho antes que empezáramos a excavar en el patio trasero con la ayuda de nuestro pequeño hijo de siete años. Precisamente, él encontró el bulto de arcilla roja con un mensaje gravado profundamente en la superficie: “¡ATENCIÓN! ¡SENSIBLE AL TIEMPO! SEPULTADO EL CINCO DE JULIO DE MIL NOVECIENTOS DIECINUEVE DE LA ERA DE NUESTRO SEÑOR. NO ABRIR HASTA QUE HAYAN TRANSCURRIDO MÍNIMO 100 AÑOS”.

una antigua casa de familia

Alguien ha estado narrando toda mi vida

Siempre ha estado allí. Y aunque no sé si se trata de un “él” o “ella”, definitivamente me atrevo a decir que es una voz masculina. He tenido la oportunidad de ver la parte posterior de su cabeza, pero jamás su rostro. Viste una gabardina negra abrochada hasta el cuello, de modo que lo único que puedo ver es la parte posterior de su cabeza y sus zapatos negros.

mujer aterrada ojo

Los inconvenientes de mis nuevos ojos – Creepypasta

He llevado gafas prácticamente desde que tengo memoria. Mi visión siempre fue deficiente, pero al paso de los años se deterioró al punto de no poder distinguir un dedo frente a mi nariz. Cierta ocasión, mientras estaba en el trabajo, mis gafas se cayeron y terminaron en pedazos. En aquel momento tomé la firme decisión de someterme a la famosa cirugía LASIK. Pasé varias semanas en Internet investigando el procedimiento y buscando una clínica.

hombre rostro fragmentado

Una caminata por la playa

La sensación de mis ojos antes de estallar y convertirse en cenizas es lo único bueno que puedo rescatar de aquel episodio hace un año. Había salido de casa a pasear con mi perro por la playa, que se encontraba cerrada por una temporada debido a la presencia de un alga tóxica. El monte atrás de mi patio trasero daba directamente a la playa, y conocía perfectamente el lugar como para mantenerme lo suficientemente lejos del agua.

rostro de agonia

Mi hijo no tiene eco

De verdad, su voz carece completamente de eco. La primera vez que lo notamos tenía aproximadamente tres años. Cuando regresábamos a casa, después de pasar el día entero en un parque enorme, atravesamos un pequeño túnel. Desde que era pequeño el eco me ha parecido algo súper curioso, entonces grité muy fuerte “¡Yabba-Dabba Do!”. Mi voz rebotó casi al instante. El eco hizo que mi hijo soltara una carcajada.

zapatos de un niño en un columpio