Vomitoriums no tenían nada que ver con el vómito
La creencia popular dicta que los antiguos romanos disponían de recintos especiales denominados Vomitoriums. Lugares a los que se acudía con el propósito expreso de vomitar tras ser partícipe de un gran banquete. Sin embargo, los vomitorios no eran otra cosa que pasillos muy largos estratégicamente ubicados en anfiteatros y lugares públicos.






