Historia

El callejón de las manitas

El Callejón de las Manitas

Era el año 1780 cuando llegó a la ciudad de San Luis Potosí un sacerdote que avivado por el benigno clima del lugar decidió quedarse a radicar ahí. Al clérigo le fue fácil encontrar colocación como maestro en uno de los mejores colegios de aquel entonces, y aunque se le proporcionaba una manera digna de vivir allí mismo, decidió alquilar una casa en uno de los barrios más desolados del lugar que recibía el nombre de Alfalfa.

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Las trompetas de Tutankamon

Trompetas Tutankamon

“……Yahveh dijo a Josué: -Mira, yo pongo en tus manos a Jericó y a su rey. Vosotros, valientes guerreros, todos los hombres de guerra, reodearéis la ciudad, (dando una vuelta alrededor. Así harás durante seis días. Siete sacerdotes llevarán las siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca. El séptimo día daréis la vuelta a la ciudad siete veces y los sacerdotes tocarán las trompetas). Cuando el cuerno de carnero suene (cuando oigáis la voz de la trompeta), todo el pueblo prorrumpirá en un gran clamoreo y el muro de la ciudad se vendrá abajo. Y el pueblo se lanzará al asalto cada uno por frente a sí……” (Libro de Josué 6-2, Toma de Jericó).

Este relato bíblico es a menudo puesto de ejemplo, por aquéllos que creen ver la posibilidad de la utilización de sofisticada tecnología en la antigüedad. Más concretamente en la utilización de un arma basada en determinadas frecuencias de sonido, capaces de tirar abajo, como es el caso, los muros de la antiquísima ciudad de Jérico, poseedora de unas impresionantes fortificaciones que se extendían a lo largo de toda la ciudad. Éstas tenían una superficie aproximada de tres hectáreas, que fueron sacadas en parte a la luz entre 1.907 y 1.909 por una expedición arqueológica germanoaustríaca, destacando principalmente una torre maciza de piedra que en la actualidad alcanza los nueve metros de altura y un diámetro muy similar, murallas de una envergadura de hasta siete metros y una anchura, en su parte superior, de 1,5 metros. En algunas zonas la muralla está compuesta de dos muros que discurren en paralelo distantes el uno del otro entre tres y cuatro metros. Delante del muro se encontraba un foso de casi tres metros de profundidad y ocho metros de ancho, tallado en la roca, lo que supone un gigantesco esfuerzo, si tenemos en cuenta las herramientas tan primitivas que, supuestamente, poseían los moradores de Jericó.

Como podemos ver un impresionante reducto defensivo para la época, de manera que sólo una intervención “divina” como nos relata la Biblia pudo facilitar los planes de Josué y el pueblo de Israel en su conquista a sangre y fuego de la “tierra prometida”. ¿Leyenda, mito, exceso de imaginación por parte de quienes propugnan la posibilidad de un “arma acústica”?. …

10 Científicos que murieron o se lesionaron por sus experimentos

El hombre tiene una gran deuda con los científicos de esta lista ya que todos ellos murieron o sufrieron graves heridas en su búsqueda del conocimiento. Los aportes que han hecho a la ciencia son extraordinarios y muchos de ellos allanaron el camino para algunos de los grandes descubrimientos e inventos del hombre.

Carl Wilhelm Scheele

Cientificos Muerte Experimentos (1)

Carl Wilhelm Scheele (1742 -1786) fue un químico sueco conocido por sus trabajos farmacéuticos y por el descubrimiento de muchos elementos y sustancias químicas, el más controvertido es el de haber descubierto el oxígeno, de forma independiente y algún tiempo antes que Joseph Priestley.

Al igual que otros químicos de su época, Scheele habitualmente trabajó en condiciones muy peligrosas. También tuvo el mal hábito de probar los productos químicos que descubría. Murió gracias a un envenenamiento por mercurio.

Jean-François Pilâtre de Rozier

Cientificos Muerte Experimentos (2)

Jean-François Pilâtre de Rozier (1754 – 1785) fue profesor de física y química francés y uno de los primeros pioneros de la aviación. Su globo se estrelló cerca de Wimereux en el Paso de Calais en el curso de un intento de cruzar volando el Canal de la Mancha. Él y su acompañante, Pierre Romain, pasaron a ser las dos primeras víctimas de un accidente aéreo. …

Los gritos del silencio de los Jemeres Rojos

Durante cinco años, aparentemente sin fin, una antigua escuela de Phnom Penh, con nombre en código S-21 fue la antesala de la muerte. Durante los peores excesos de los jemeres rojos, más de 16.000 personas fueron torturadas y encarceladas en las habitaciones de esta prisión antes de ser ejecutados en campos cercanos. Y la mayoría de ellos pasó por delante de la cámara de un adolescente.

Jemeres Rojos

Nhem Ein tenia sólo diez años cuando salió de la granja de la familia y se unió a los jemeres rojos, junto con sus cuatro hermanos en 1970. En 1975, fue enviado a Shanghai para estudiar fotografía y cine, y posteriormente se hizo fotógrafo jefe de la S-21. Usando cámaras robadas, describió meticulosamente la crónica de la vida dentro del matadero de Pol Pot.

Si las maquinas de matar del Brother Number One  funcionaron a la perfección, se debió a la ayuda de miles como Nhem Ein, que trabajó incansablemente para mantener los engranes bien engrasados. Mientras quitaba las vendas y ajustaba las luces, Nhem Ein  mentía a los prisioneros recién llegados diciéndoles «yo sólo soy un fotógrafo;. Yo no sé nada«. Fotografiaba a cientos de personas al día, procesaba las películas durante la noche para luego adjuntarlas a los expedientes individuales, hacia pues una descripción minuciosa de la terrible realidad de los campos de la muerte desde el interior de su cuarto oscuro aislado. Tuvo cuidado de no dejar que los gritos de las cámaras de tortura perturbaran su sueño, porque tenía que levantarse temprano para fotografiar la siguiente tanda de prisioneros, recordó más tarde. Como dice Arendt de Eichmann, que fue la banalidad de la maldad personificada, y como Eichmann, Nhem Ein argumenta que él simplemente hizo lo que se le pedía.

Dicho esto, la vida definitivamente no era fácil y menos trabajando para Pol Pot. Cuando Nhem Ein accidentalmente daño un negativo de la visita de Pol Pot a China – había manchas en los ojos del líder – fue enviado a una granja de la cárcel. Se salvo solo por convencer a sus interrogadores que la película había sido dañado antes de que le llegara a sus manos, Nhem Ein se salvó de la suerte de miles de personas cuyos retratos él mismo había tomado.

Los negativos originales de Nhem Ein fueron dejados atrás en el interior de S-21 después de la caída de los jemeres rojos. En 1997, dos fotógrafos, Douglas Niven y Chris Riley, descubrieron unos 7.000 de ellos en la S-21 y 78 de ellos publicados en un libro llamado «Los gritos del silencio.» La identificación de ellos es casi imposible.

Fuente.

El terrible crimen de Junko Furuta

Junko Furuta nació en 1972 en Saitama, prefectura de Misato (Japón). Hija de una familia de trabajadores japoneses, su humilde origen no le impidió sobresalir en las diversas actividades que realizaba. Era una estudiante destacada y cultivaba un amplio número de amistades entre sus compañeras de colegio y algunos vecinos.

No era igual con sus compañeros; muchos de ellos guardaban resentimiento por Furuta, ya que era una chica sencilla que no participaba de algunas de las diversiones que ellos acostumbraban. No quería relacionarse sexualmente con ninguno de ellos, ni siquiera tenía novio, no consumía alcohol ni drogas, y no frecuentaba los sitios de diversión de los que ellos gustaban.

Saltó a la historia cuando fue brutalmente secuestrada, torturada, violada y asesinada por cuatro estudiantes del mismo colegio en noviembre de 1988 en Japón, el caso fue ampliamente publicitado debido a la crudeza del evento y el sadismo tan terrible que fue perpetrado.

En noviembre de 1988, cuatro jóvenes (Miyano Hiroshi, 18 años en el momento del crimen; Jo Kamisaku -apellido adoptado tras su salida de prisión, de 17, Minato Nobuharu, de 16; y Watanabe Yasushi de 17) de Tokio raptaron y escondieron a Junko Furuta, una estudiante de bachillerato de su mismo instituto en la prefectura de Saitama (Misato) durante 44 días. El cautiverio de Furuta tuvo lugar en el domicilio de los padres de Nobuharu.

Para evitar una investigación policial, Hiroshi obligó a Furuta a llamar a sus padres y fingir que había huido de casa, pero que se encontraba con «un amigo» y no corría peligro. Asimismo, la extorsionó para que se hiciera pasar por la novia de uno de los chicos cuando los padres se encontraban en casa. Sin embargo, cuando se aseguró de que los padres no llamarían a la policía, abandonó el pretexto. Furuta intentó escapar en diversas ocasiones y pidió ayuda a los padres más de una vez, pero ellos no hicieron nada por temor a las amenazas de Hiroshi. En esa época, Hiroshi era un líder de la baja yakuza y presumía de poder utilizar sus contactos para matar a cualquiera que tratase de intervenir.

Según las declaraciones de los jóvenes en el juicio, los cuatro violaron y vejaron a Furuta de diversas maneras. Entre ellas, figuran la introducción de cuerpos extraños -incluyendo una barra de hierro- en su vagina, obligarla a beber su propia orina, alimentarla con cucarachas, inserción de artefactos pirotécnicos en su recto y posteriormente prenderlos, forzar a Furuta a masturbarse, amputación de un pezón con unos alicates, tirarle mancuernas al estómago y quemarla con cigarros y mecheros (Una de esas quemaduras fue un castigo por intentar llamar a la policía). La situación llegó a tal punto que, según las declaraciones de uno de ellos, «le llevaba más de una hora arrastrarse escaleras abajo para ir al baño«. También señalaron que «probablemente unas cien personas» sabían que Furuta estaba allí prisionera, pero no está claro si esto significa que estuvieron allí durante el cautiverio de la joven o si participaron en las violaciones y abusos. Cuando los jóvenes se negaron a dejarla ir, ella suplicó en diversas ocasiones que «la mataran y siguieran con su vida.» …

Hombre gay de las cavernas

gay de las cavernas

Un equipo de arqueólogos checos afirman haber descubierto los restos de un hombre gay que vivió entre el 2900-2500 a.C. en las afueras de Praga.

Según The Telegraph, el «hombre de las cavernas gay» fue encontrado enterrado en una forma normalmente reservada sólo para las mujeres durante la Edad de Cobre. El hombre había sido enterrado sobre su lado izquierdo con la cabeza mirando hacia el este, sin armas y con vasijas del hogar – casi siempre reservado a las mujeres – al lado de sus pies. Tradicionalmente, los hombres eran enterrados con armas, martillos y cuchillos de pedernal, y sus cuerpos colocados sobre el lado derecho con la cabeza mirando hacia el oeste.

«De la historia y la etnología, sabemos que la gente de este período se tomaba los ritos funerarios muy en serio, por lo que es muy poco probable que esta posición fuera un error«, dijo el investigador principal, Kamila Remisova Vesinova. «Es mucho más probable que él fuera un hombre con una orientación sexual diferente, homosexual o travestí.»

El arqueólogo Katerina Semradova dijo a la prensa que el descubrimiento del «tercer género» se reflejó un caso anterior, en el que se encontró una guerrera de la época del Mesolítico tras haber sido enterrada como un hombre. Además, señaló que los chamanes siberianos, o hechiceros modernos, fueron enterrados de una manera similar al «hombre de las cavernas gay«, pero por lo general con mejores accesorios funerarios para representar un estatus social más alto.

«Pero este descubrimiento mucho más tardio, nos lleva a creer que el hombre era probablemente homosexual o transexual«.