La maldición del viajero

¿Has escuchado hablar de la maldición del viajero? Un anciano vagabundo me contó de ella a cambio de una cerveza en el Aeropuerto Central, es algo más o menos así: Entre más lugares conozcas, cuantas más cosas veas y te provoquen interés, menos encontrarás un lugar que lo tenga todo.

viajero

De hecho, cada lugar tiene un porcentaje cada vez más pequeño que aquellas cosas que amas, a medida que más lugares y cosas conozcas. Esto te conduce, incluso de forma inconsciente, a seguir buscando, no por un lugar que sea perfecto (todos sabemos que no hay un paraíso terrenal), sino por un lugar que sea “el correcto para ti”. Pero la maldición es que las posibilidades de encontrar “el lugar indicado” se hacen más pequeñas, y no más grandes, cuanto más se experimenta. Así que mientras más sigas buscando, peores serán los resultados que obtendrás. Esta es la parte A de la maldición.

Ilusión óptica para diagnosticar esquizofrenia

La ilusión de la máscara hueca explora una de las propiedades más conocidas de nuestro cerebro: complementar aquello que no ve en función de lo que está acostumbrado a ver. Tratamos el tema a profundidad en la entrada El Punto Ciego, por si te apetece darle un vistazo.

ilusión de la máscara hueca

La ilusión que nos atiende hoy consiste, básicamente, en una máscara pintada con un rostro humano en su lado convexo (el que sobresale) y otro por su lado cóncavo (el interior). Cuando visualizamos la imagen, y aunque sabemos de antemano dónde reside el truco, es imposible evitar que la parte hueca de la máscara nos parezca una cara que sobresale. Es un truco muy potente, dale un vistazo al video para que lo entiendas en la práctica.

Albert Fish, el devorador de niños

Albert Fish nació en Washington, Estados Unidos el 19 de mayo de 1870, llegó al mundo en el seno de una familia con un amplio historial de problemas mentales. Su padre, 43 años más viejo que su madre, murió por un ataque cardiaco cuando el pequeño Albert tenía cinco años, fue a partir de este suceso que la madre de Albert, incapaz de criar a su hijo sola, lo abandonó en un orfanato. En este lugar se inició en sus placeres por el sadomasoquismo, con cada paliza y agresión que sufría por parte de otros niños, comenzó a sentir una profunda excitación.

albert fish

Dos años después, cuando su madre se hizo de un empleo, Albert fue sacado del orfanato. En una ocasión que se cayó de un árbol, se golpeó la cabeza, un golpe que le trajo como consecuencia dolores frecuente y algunos lapsus mentales.