“Zaschitniki” (‘Guardians’, en inglés) es esa película de superhéroes rusos que ya apareció aquí, en Marcianos, con un teaser y una escena de acción, y que ahora nos presenta un tráiler como se debe.
Nos hemos acostumbrado tanto a las escenas imposibles en el cine (de ficción o no) que nuestro cerebro parece haberse vuelto susceptible de caer en el engaño. Individuos saltando entre edificios, explosiones dramáticas y rescates improbables mantienen a la audiencia con la boca abierta. A continuación te presentamos algunas muertes científicamente improbables que tendemos a aceptar como ciertas gracias al cine.
Benjamin Sovacool, profesor y director del Grupo de Energía de Sussex, en Inglaterra, está convencido de que la próxima revolución energética tendrá lugar dentro de muy poco. El uso de combustibles fósiles ya tiene los días contados.
Me atrevo a asegurar que el Halley es el cometa más famoso entre los humanos, cuya primera aparición se registró allá por el año 240 a.C. Fue el primer cuerpo celeste de su tipo reconocido como un evento periódico – y sería el astrónomo y matemático inglés Edmond Halley quien, en 1705, determinó que la órbita del cometa se aproximaba a la Tierra, en promedio, cada 76 años.
Excavaciones arqueológicas inéditas sobre el campo de exterminio nazi de Treblinka están revelando fosas comunes, así como la primera evidencia tangible de que en este lugar hubo cámaras de gas, donde cientos de miles de personas fueron asesinadas. La investigación revela que los nazis no eran tan buenos cubriendo sus crímenes como pensaban. Aunque destruyeron el campo en 1943, las paredes de ladrillo y los restos de las cámaras de gas permanecieron, de la misma forma que una enorme cantidad de huesos humanos.
Es el mes de marzo de 1943 una mujer y una niña están por abordan el tren que los deportaría a Auschwitz y Treblinka. La foto fue tomada en Tracia, Grecia, época en que los griegos estaban bajo el dominio de Bulgaria.
Los superhéroes genéticos, individuos capaces de esquivar enfermedades mortales, ya están entre nosotros, pero ellos – quizá seas tú – no lo saben. Como resultado de un estudio llamado “Proyecto Resiliencia”, se detectaron a 13 personas “resilientes” – entre más de 500 mil genomas estudiados. Se trata de individuos con mutaciones genéticas que deberían haberlos condenado a enfermedades graves, muchas veces mortales, en la infancia. Sin embargo, en lugar de que eso sucediera, aparentemente viven una vida saludable como adultos.