Quizá no sepas nada de francés más allá de “bonjour”, pero seguramente has escuchado sobre esta expresión. Déjà vu es esa sensación de que la escena que estás viviendo – un lugar, un hecho o una conversación – ya tuvo lugar en el pasado.
El año de 1955 fue particularmente extraño durante el mes de agosto para los residentes de una pequeña granja en las inmediaciones de las ciudades de Kelly y Hopkinsville, ambas situadas en el condado de Christian, Kentucky. Algunos locales aseguraron haber sido testigos de algo extraño, totalmente fuera de lo común e inexplicable. Estos acontecimientos resultaron tan traumáticos para los miembros de la familia Sutton, que su vida jamás volvió a ser igual.
En el invierno de 1997, de entre 100 enfermos de insomnio crónico, tres fueron elegidos de forma aleatoria para formar parte de una investigación científica, un intento por encontrar una cura para el insomnio. Se trataba de un procedimiento sencillo e inofensivo: los tres pacientes deberían permanecer cinco días con sus noches en un hospital de estudios del sueño, donde el personal médico podría modular sus patrones de sueño tras aplicarles una droga experimental que los ayudaría a dormir. Y, si la droga funcionaba, ellos podrían dormir durante una noche entera.
Esta película fue dirigida y escrita por el finado Dave Borthwick. Cuando se produjo en 1993, fue una película verdaderamente innovadora que introdujo la mezcla entre actores reales y la animación stop-motion, todo cuadro por cuadro, nada de CGI.
Seguramente conoces a un pobre desgraciado que no puede hacer un viaje en automóvil sin pasarla bastante mal. Tras incontables paradas en el acotamiento, la ciencia finalmente llegó a una conclusión sobre este fenómeno: para el cerebro, desplazarse en automóvil puede ser algo muy parecido a ser envenenado. Y es que partes de tu cerebro no saben diferenciar el movimiento sobre una carretera de un intento de intoxicación.
En la mayoría de estudios que implican características perjudiciales de la personalidad humana, los profesionales generalmente convergen en tres rasgos principales como definición: narcicismo, psicopatía – o falta de empatía – y “maquiavelismo”, que es la tendencia por manipular a los demás. Cualquiera de estos rasgos dice que la persona es capaz de estresar a alguien más con su comportamiento.