“¿Sabías qué…?” es el preámbulo a esa clase de información que nos permite conocer un poco más sobre nuestro mundo. A menudo, estas palabras anteceden a información reveladora que nunca hubiéramos imaginado. Si te gusta cultivar tu mente, estás en la sección indicada.
Para empezar, no duermen. Al menos no como las personas. Para los peces no existe un periodo largo de descanso dedicado al sueño. En lugar de ello, estos animales disminuyen su actividad durante algunos segundos, varias veces, en el transcurso de todo el día.
El azúcar en un ingrediente traicionero capaz de provocarnos una duda cruel cuando nos encontramos con algo constituido con él: “Se ve tan delicioso… pero engorda. ¿Comer o no comer?”. Y es realmente difícil evitarlo, pues optas por una de esas comidas saludables el domingo, repites el lunes, el martes apenas y puedes pasarla y, para el miércoles, ya no quieres ni oír hablar del platillo. Pero con ese postre maravilloso que te comes un domingo, si tuvieras la oportunidad, lo comerías hasta el próximo fin de semana, todos los días. ¿Por qué nos sucede esto?
Aunque el presidente de la Magistratura de Irán, el ayatolá Shahroudi, concedió una moratoria de lapidación en Irán en 2002, la práctica aun es usada como castigo para aquellos que son encontrados culpables de adulterio. Tan solo entre el 2002 y el 2010, un total de 51 personas fueron condenadas a morir lapidadas en Irán por el delito de adulterio. En el Código Penal Islámico de Irán se señala con particularidad de detalles el proceso y la forma en que ha de llevarse a cabo el acto, a continuación te presentamos un resumen sobre esta abominable práctica
Nos pasa a todos. Sin motivo alguno y de forma totalmente espontánea, uno o ambos oídos empiezan a zumbar. Ese sonido agudo en ocasiones puede resultar una molesta distracción. A veces simplemente dura unos minutos, otras veces se extiende durante horas. ¿Quieres saber cuál es la causa de este molesto zumbido en los oídos y si hay formas de evitarlo?
Una noche Albert Einstein soñaba que conducía un tren que bajaba a toda velocidad por una montaña repleta de nieve. El tren iba tan rápido que alcanzó la velocidad de la luz, haciendo que todos los colores se unieran en uno solo. Dicen que su interés por la velocidad de la luz habría comenzado justo aquí, en un sueño. Y ciertamente no fue el único que descubrió grandes cosas soñando.
Ciertamente eran varios, pero principalmente intentaban transformar otros metales en oro. Para los alquimistas del Medioevo, todos los materiales orgánicos e inorgánicos estaban compuestos de azufre y mercurio. Por eso, creían que al alterar la proporción de estos elementos en un cuerpo, era posible transfórmalo en cualquier cosa.