Durante un partido de basquetbol el pasado sábado entre México y Eslovaquia, del Campeonato Mundial Sub-17 2014 para mujeres de la FIBA, sucedió una confusión que hay que ver al menos un par de veces para entender y tratar creer.
No voy a contar lo que sucedió, ya que gran parte de la incredulidad que se genera depende de la percepción de no poder creer que esto fue real y que los propios jueves vieron eso sin hacer nada. Es como si se hubiera abierto un portal entre dos universos paralelos.
Si alguien me preguntara cual es el mejor país del mundo, sin duda, respondería que México. La respuesta sería la misma si me preguntaran por las personas. Muchos mexicanos son increíbles, además de únicos, porque entre los pueblos que habitan este planeta, la gran mayoría de los mexicanos son buenas personas. Sin embargo, ciertos comportamientos, o más bien, características de nuestra gente resultan extremadamente irritantes.
Hace 45 años, el 2 de octubre de 1968, estudiantes mexicanos toman las calles de la capital. En un descontento generalizado contra el gobierno mexicano emergen una serie de protestas civiles que terminan en un acto de sangre que conmueve al país. Hay quienes llegan a comparar aquel fatídico suceso con la matanza de Tian’anmen y cuatro décadas después, muchas interrogantes siguen sin respuesta.
La Masacre de Tlatelolco es un documental dirigido por Alan Tomlinson y producido para Discovery Channel. En el video documental se hace un recuento de los dramáticos sucesos del 2 de octubre de 1968, en el que decenas de estudiantes fueron asesinados en la Plaza de las Tres Culturas.
En ocasiones la admiración, cariño y fascinación que sentimos por un artista, provoca que ante su muerte no nos resignemos a su partida. Incluso algunas personas llegan al extremo del suicidio. Lo anecdótico o interesante de estos hechos, es que ante la ausencia física de estos ídolos, surgen historias de fantasmas donde al artista se le ve haciendo lo que lo caracterizó en vida. A continuación te presentamos a algunos de los fantasmas de famosos más queridos en México.
A pesar de que las diversas empresas de telefonía celular que operan en México les negaron la cobertura, los habitantes de Villa Talea de Castro, un pueblo situado en lo profundo de las montañas del sur de México, cuentan con una red de telefonía móvil, la primera red creada por y para indígenas en el país.
«Bienvenido a la Red Celular de Talea (RCT), para registrarse vaya a la radio con este mensaje«, dice un SMS que reciben de forma automática los usuarios de telefonía celular que visitan ese pueblo ubicado en las laderas de la Sierra Norte de Oaxaca.
Hay una situación que aún no logró explicarme respecto a la asfixiante necesidad del gobierno mexicano por aplicar una reforma energética, y está situación viene de un enunciado muy sencillo, con una lógica bastante simple que dice lo siguiente: Tienes un árbol de naranjas ¿vendrías las naranjas para hacer jugo de naranja?
Foto: Cuartoscuro.
Los que sostienen la reforma energética dirían que no hay dinero para comprar un exprimidor, y que no pueden ahorrar porqué todo el dinero se lo gastan en «otras cosas más importantes», regresando de la analogía, una gran parte de ese dinero que gana PEMEX con su «árbol de naranjas» básicamente va al erario público, mismo dinero que sirve para aspectos tan insignificantes como la construcción de escuelas y hospitales, becas educativas, programas de apoyo social, «seguridad»… y un largo etc. ¿De cuánto hablamos?, pues aproximadamente del 33%. Y ahí está el problema, si esos 3 de cada 10 pesos provenientes de PEMEX que gasta el gobierno llegan a ir a los bolsillos de las empresas privadas, ¿Quién los va a poner? Pues es sencillo. TODOS NOSOTROS.
Es por eso que se habla del incremento al I.V.A o del gravamen a los alimentos y medicinas, de alguna forma se tiene que llenar ese hueco tan enorme en la cartera del gobierno. Y en realidad es por eso que una reforma energética con las características propuestas nos vendría a dar un gancho al hígado a la mayoría de los mexicanos. ¿Y entonces? En realidad hay varias formas de comprar un exprimidor para hacer el jugo, una de ellas es endeudándonos (como lo hacen muchos países en vías de desarrollo para impulsar su economía) y otras, la más facilita, es obligando a las grandes empresas a aportar lo que les corresponde en impuestos.
Es cierto, quizá baje el precio del gas y de la energía eléctrica, pero qué caso tiene tener gas barato y alimentos caros. Estoy convencido que aplicando alguno de los dos puntos anteriores y saneando el sindicato petrolero, se tendría un PEMEX de primer mundo sin tener que sacrificar a los mexicanos. Analizando todo esto uno se puede dar cuenta de que las justificaciones son bastante absurdas y que existe cierta malicia en este proceso.
A contribución dejo dos videos que me parecieron muy puntales y objetivos sobre el tema. Opiniones bienvenidas en los comentarios.