leyendas

Las uñas del Diablo

Hace muchos años, las campanas de Ponte de Lima, una antigua villa portuguesa, comenzaron a repicar tristes y calmadas por la muerte de un famoso escribano. Por las reacciones de la población que sucesivamente iba recibiendo la noticia, quedaba claro que la muerte de ese hombre no era motivo para lamentarse, pues el escribano no era precisamente un modelo de virtud y honestidad, habiendo herido a muchas familias de la comunidad. Se sabía que el muerto falsificaba documentos y aceptaba sobornos, los cuales guardaba en un baúl que escondía en el sótano de su casa.

las uñas del diablo (2)

Los Titiriteros – Creepypasta

Simplemente no lo dejará. Escucha ese crujido. Que chico tan tonto”. Imagínate despertar a las 2:45, recibir una llamada de un número desconocido y que empiece a cantar tan pronto como respondes. Bueno, no era precisamente una canción, sino una mezcla entre canto y plática. No estaba de humor para escuchar las incoherencias de esta mujer a las tres de la mañana. Colgué y apagué el teléfono.

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La Fuente de la Juventud

La leyenda sobre la Fuente de la Juventud nació hace miles de años, es estima que alrededor del 700 a.C., probablemente en la región norte de la India, más específicamente como un pozo hindú de la juventud. En ocasiones, la leyenda es confundida con el mito hebreo del río de la inmortalidad. La leyenda sobre la existencia de esta fuente se preservó en escritos antiguos y llegó hasta Europa a través de los viajeros y mercaderes.

Por nisht en DeviantArt
Por nisht en DeviantArt

El hombre de los deseos – Creepypasta

Cuando mi hija cumplió tres años empecé a tener sueños extraños. Me encontraba caminando por la casa en la oscuridad buscando algo que no puedo recordar. Me hacía camino hasta su habitación y ahí, en la oscuridad, inclinada sobre su cama se encontraba una figura alta y oscura vestido con lo que parecía una gabardina y un sombrero de ala ancha. Podía verle mirándola fijamente mientras esbozaba una sonrisa maniática. Sus ojos, si es que tenía, estaban cubiertos por enormes gafas en las que podía verme reflejado.

hombre de los suenos (3)