Desde finales del siglo XIX, con la aparición de la novela Drácula, de Bram Stoker el mito del vampiro se arraigo en la imaginación popular. La figura y el nombre de un antiguo y cruel jefe guerrero de los Balcanes vuelven a rondar las mentes: el príncipe Vlad Dracul.
El hombre que podría haber convertido a Bill Gates en un completo desconocido. A casi nadie le dice ya nada el nombre de Gary Kildall. Es normal. La historia es así con quienes pierden: inmisericorde y olvidadiza. Y, sin embargo, Gary fue un tipo brillante que tuvo en sus manos la mejor oportunidad que probablemente nadie haya tenido para convertir a Bill Gates en un absoluto desconocido.
Saparmurat «Turkmenbashi» Niyazov (Turkmenistán): En 1991, después de la caída del comunismo y de la Unión Soviética, Turkmenistán es independiente por primera vez en cien años. El nuevo presidente, Saparmurat Niyazov, fue el sucesor obvio – había sido líder del Partido Comunista desde 1985. Pero manejar un país de cinco millones de personas en una nueva era de autosuficiencia y autonomía no era un punto relevante en la agenda de Niyazov. Décadas de control soviético habían dejado Turkmenistán sin identidad nacional. Así, en 1993, Niyazov emprende la idea de crear un país a su imagen y semejanza.
En mil ochocientos cuarenta y siete, se autorizaba la creación (merced a una especialísima dispensa del Obispo de Andalucía) del Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, de Málaga. Las pajilleras de caridad (como se las empezó a denominar en toda la península) eran mujeres que, sin importar su aspecto físico o edad, prestaban consuelo con maniobras de masturbación a los numerosos soldados heridos en las batallas de la reciente guerra de sucesión española.
Uno de los casos de desapariciones más famosos, tal vez porque no se trata de un individuo, sino de un grupo de hombres, de produjo durante la Primera Guerra Mundial, cuando el batallón del Regimiento Real dl Norfolk se desvaneció en los Dardanelos, el plena campaña, en el mes de agosto de 1915.