Si algo se extraña de los juegos de aventura, especialmente aquellos de 8 bits, es la nula existencia de los checkpoints. Quizá a muchos jóvenes que nos leen les parezca extraño, pero eran juegos corridos, si bien podías acumular vidas durante el desarrollo del juego, una vez que las vidas se acababan tenias que volver a empezar el juego, desde el inicio.
Mario Bros fue uno de esos juegos que te mantenía pegado a un televisor CRT durante horas, y el factor dominante, además de ser adictivo, es que o lo terminabas de una sola vez o volvías a empezar. A veces era tanto el estrés de ver morir al fontanero que las consolas y lo controles terminaban sufriendo las consecuencias en la realidad.
El siguiente gráfico recopila 45 formas de morir de nuestro legendario amigo Mario Bros.
Esta curiosa infografía fue realizada por el diseñador YumKaax, de Xibalba tv, hace ya varios años, los datos son cosas que generalmente conocemos los mexicanos, pero hasta la fecha gozamos de tantos estereotipos con nuestros vecinos estadounidenses que muchos nos siguen viendo como tipos con sombreros que comen de forma compulsiva Burritos y «chili con carne». La próxima vez que un gringo saque a relucir los estereotipos deberías mostrarle esta inforgrafía y darle un alivio a su ignorancia.
LO BUENO: Intrépido y persistente hasta la temeridad.
Hernán Cortés fue un agudo observador, supo percibir los temores de Moctezuma y distinguir que el poderoso imperio azteca contaba con acérrimos enemigos a los que logró atraer a su causa con impecable elocuencia. Nunca consideró la posibilidad del fracaso, decidido a lograr su objetivo mandó quemar las naves quedando él y los integrantes de su expedición sin posibilidad de dar un paso atrás. Si bien se permitió un momento de debilidad llorando sus desgracias debajo de un ahuehuete la noche del 30 de junio de 1520, no vaciló ni abandonó su idea de conquista hasta alcanzarla.
LO MALO: Codicioso y sanguinario.
En su camino a Tenochtitlan, Hernán Cortés celebró alianzas o libró sangrientas batallas con aquellos de quienes recibía negativas. Acostumbrado al triunfo, se permitía ser «benévolo» a conveniencia liberando prisioneros a cambio de víveres, tesoros y esclavas que eran repartidas entre sus hombres. Con maliciosa astucia, disimuló desconocer los planes de ofensiva de los cholultecas y cuando menos lo esperaban los encaró; mientras de su boca salían amenazas de muerte, sus aliados se lanzaron sobre ellos matando a más de tres mil hombres en sólo unas horas.
Los objetos que utilizamos en la vida diaria cada vez parecieran durar menos tiempo, el lapso de vida parece muy corto y en ocasiones parece más lógico y económico comprar uno nuevo que reparar los viejos.
El famoso Comprar, tirar, comprar, tiene un nombre especifico, lo llaman Obsolescencia Programada, construir de forma deliberada artículos con un tiempo de vida programado, así las empresas aseguran una demanda constante de sus productos. El ejemplo más claro lo tenemos en una bombilla que desde hace 110 años permanece encendida en una estación de bomberos en Livemore, California, contra una bombilla actual que solo dura unos meses. Y a todo esto, ¿cuanto duran las cosas?.
Esta leyenda urbana tiene un supuesto origen en 1994 durante la cena anual de la Academia Americana de Ciencia Forenses (AAFS), el entonces presidente, el Dr. Don Harper Mills, asombro a la audiencia con la complicaciones legales de una muerte muy rara. Esta es la historia:
El 23 de marzo de 1994 el médico forense examino el cuerpo de Ronald Opus y concluyó que murió de una herida de bala en la cabeza. El Sr. Opus había saltado desde lo alto de un edificio de diez pisos con la intención de suicidarse. Dejó una nota antes de lanzarse al vació, en la que indicaba sus razones. Durante la caída y pasando el noveno piso su vida se vio interrumpida por un disparo de escopeta que paso a través de una ventana y lo mató instantáneamente.
Ni el que disparó, ni el suicida eran cocientes de que una red de seguridad había sido instalada apenas en el piso ocho, con el fin de proteger a unos trabajadores de construcción y por lo tanto Ronald Opus no habría completado su suicidio, al menos de la forma que tenia pensado.
«Por lo general,» continuó el Dr. Mills, «una persona que pretende suicidarse y tiene éxito, a pesar de que el mecanismo podría no ser lo que tenía pensado, todavía se define suicidio.»
Que el Sr. Opus hubiera recibido un disparo camino a un suicidio que probablemente no tendría éxito, hizo que el medico forense dictaminara un homicidio. La habitación del noveno piso desde donde se disparó la escopeta había sido ocupada por un hombre mayor y su esposa. Mientras mantenían una fuerte discusión, él la amenazó con la escopeta. El hombre estaba tan disgustado que cuando apretó el gatillo, un montón de pellets atravesaron la ventana y se alojaron en la cabeza del Sr. Opus.
Los mitos y leyendas de Japón son tan numerosos y terroríficos que no tienen nada que envidiar a otros de diferentes culturas, una de esas leyendas urbanas es la de Toire noHanako-san, que traducido seria algo así como «Hanako-san en el baño». Es una popular leyenda de terror que ha venido tomando fama en las ultimas décadas por todo Japón, muy parecida a la versión de 9 veces Veronica y Blody Mary.
No es raro que las escuelas en Japón tengan un baño que esta permanentemente ocupado por Hanako-san. Se puede encontrar a menudo en la tercer cabina del baño de mujeres, aunque puede varias de escuela en escuela. Los detalles de su aspecto también cambian, pero generalmente se la describe con el pelo corto y vistiendo una falda roja.