Esa no es la piñata
Las piñatas son una de las fiestas más peligrosas que existen en México; y es que analizando la situación, si un loco con un carro no decide atropellar a todos los que ocupan la calle donde se celebra el evento pueden suceder un montón de cosas que parecieran sacadas de una película de Destino Final: en una piñata se puede morir por atragantamiento de caramelos, aplastados en al alboroto de recoger los dulces de la piñata, por una contusión fuerte a la hora de participar en el juego de las sillas, electrocutado al pisar un cable del equipo de audio, que generalmente ocupa toda la pista… o en su defecto, por descalabramiento como le sucedió a este pequeño.
Menos mal que no salió la típica madre a querer vengar a su hijo, de otra forma este video hubiera sido un verdadero c-c-c combo breaker entre las mamás.




Yo siempre he dicho que la vida es una ironía, a veces la ironía parece una carcajada despiadada en nuestra propia cara. Así fue para Bob Peace, quien había escrito un libro titulado «How to drive into accidentes – And how not to» (Cómo conducir hacia accidentes, y como no hacerlo). El libro era una guía para una conducción inteligente, además de información sobre seguridad vial todo con el fin de hacernos mejores conductores y en consecuencia evitar los accidentes.