Solamente tenemos teorías, pero ninguna es comprobable. Algunos mencionan que se originó en el antiguo Egipto, otros dicen que fue mucho antes, en pinturas rupestres, y otros van a fechas un poco más recientes, en la Edad Media.
Si mucha gente ya siente terror de los pit bulls “normales” – que suelen medir entre 35 y 60 centímetros de altura y pesar entre 10 y 30 kg –, imagina el susto que se llevarían con un ejemplar de casi 80 kilogramos.
Ya era hora de que alguna marca recurriera a uno de los mayores hits del Internet, aquellos que arrancan suspiros y mejoran el día de quien sea: amigos a pesar de la diferencia de especies. Es imposible que eso no les guste a las personas.
Cada vez es más alucinante la forma en que las impresoras 3D facilitan la creación de prótesis y proporcionan una nueva forma de vida a las personas con alguna deficiencia física. El estadounidense Liam Porter, de apenas 7 años de edad, recientemente fue presentado con una prótesis impresa en 3D.
Cuando asistí a la educación primaria tuve un compañero con el que entablé una amistad muy cercana, como sucedió con muchos otros de mis camaradas de aquella época. El tiempo pasó y por asuntos del destino perdí contacto con él, jamás volví a saber de su vida hasta hace unos días. Entre los amigos sugeridos pude ver una foto de mi viejo amigo y decidí entrar a dar un vistazo.
No, no poseemos habilidades psíquicas para controlar con nuestras mentes el medio que nos rodea, pero, ¿qué tanto hay de cierto en el poder de la mente sobre nuestro cuerpo? El efecto placebo es uno de los temas más discutidos y es que, o todas las enfermedades se encuentran en nuestra mente, o nuestra mente realmente es capaz de curar enfermedades. Sea como fuere, este es tan solo uno de los múltiples fenómenos que prueban que la mente es mucho más poderosa de lo que solemos creer.