Si se mira la fachada de la casa en Chaonei No. 81, una mansión abandonada de estilo barroco situada en el vecindario de Chaoyangmen en el distrito de Dongcheng, en Beijín, uno pensaría que es una verdadera pena que un lugar tan bello como ese se encuentre deshabitado.
Mientras una entrevistadora poco familiar lo encaraba, Henry intentaba explicarle que “no recordaba las cosas”. La dama parecía muy interesada sobre la forma en que aquel hombre pasaba un día normal, y sobre qué había comido ese día en el desayuno, pero los esfuerzos de Henry para reunir esa información en su cabeza resultaban infructuosos.
El oxígeno de la Tierra es lentamente drenado de la atmósfera del planeta y lo peor es que nadie sabe la razón. Un grupo de científicos de la Universidad de Princeton, en los Estados Unidos, analizó los niveles de oxígeno presentes en burbujas de aire atrapadas bajo gruesas capas de hielo de Groenlandia y la Antártida.
Concluyeron que los niveles de oxígeno descendieron un 0.7% en los últimos 800 mil años, y saber las causas del fenómeno podría resultar crucial para determinar el futuro de nuestro hogar. El estudio se publicó en la revista Science.
Japón posee problemas demográficos que son de dominio popular. En un intento por reducir la edad media de la población, la más elevada del mundo, y los índices decrecientes de nacimientos, el gobierno japonés ha venido implementando una serie de medidas para estimular los matrimonios y la fertilidad.
Hace poco leía un artículo bastante preocupante sobre el perfil de los millennials, y digo preocupante pues los apuntan como una generación malcriada cuyas intenciones de cambiar al mundo carecen de todo sustento. No sé si el autor tenga alguna especie de aversión por esta generación, pero la verdad es que no todo está perdido. Hay algunas personas jóvenes que son definitivamente mejores que el promedio. Y son “mejores” en el sentido de que sus habilidades pueden hacer añicos la autoestima de cualquiera.
Fotografía: Keoni Cabral.
Algunos afirman que estos prodigios son seres humanos “inspiradores”, pero seamos honestos: también son un recordatorio de lo mucho que hemos desperdiciado en nuestra vida.
Hace mucho tiempo, en una galaxia no muy lejana e incluso aquí, en nuestro planeta, habitó un ser sumamente parecido a uno de los monstruos más aterrorizantes de Star Wars: el Sarlacc. Ya sabes, ese ser de hocico gigantesco repleto de dientes que aparece en el medio del desierto en Episodio VI – El retorno del Jedi, y que casi termina almorzándose a Luke y su pandilla.