La ‘Niña Aurora’ y el capo

amado carrillo

Por Darío Dávila.
-Lo tuve entre mis brazos y sus piernas se desparramaron en el pasillo del jet. Yo había decidido que el cadáver de mi hijo no viajara en el ataúd, sino en el pasillo del avión, porque la caja donde lo llevaba no cabía. -¡Sáquenlo, me lo llevo en brazos!, le dije a los ayudantes de la funeraria que nos habían llevado hasta el aeropuerto de Toluca.

Aurora Fuentes López, la mamá del Amado Carrillo, me comparte de tal manera el relato en la sala de su finca, que empiezo a imaginar cómo uno de los trabajadores de la funeraria le habló bajito y sugirió:

-Permítanos, vamos a meterlo en la bolsa.

-No, que bolsa ni que nada, me lo llevo en los brazos- ordenó Doña Aurora.

Y así fue. El cadáver de Amado Carrillo, el dolor de cabeza de las policías antinarcóticos de México y Estados Unidos, se marchó rumbo a su tierra Guamuchilito, Sinaloa. Se lo llevaron en los pasillos del jet ataviado con un traje negro que su madre le compró en el Distrito Federal.

El supuesto ‘Señor de Los Cielos‘, el amigo de militares de alto rango sobornados, jefes policíacos, amas de casa y curas, estaba muerto el 4 de julio de 1997, y dejaba 28 hijos y quién sabe cuántas viudas. …

Mitos sobre la lucha por la seguridad en México

Al Gobierno Federal le ha entrado la fiebre de los cazadores de mitos y el El Dr. Alejandro Poiré nos invita a que analicemos con él cada uno de los mitos en un recorrido virtual, para que al final entendamos mucho mejor el fenómeno del crimen organizado, sus causas, sus consecuencias y la estrategia con que cuenta el Gobierno Federal para combatirlo.

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Experto en seguridad vial muere en accidente de tránsito

Yo siempre he dicho que la vida es una ironía, a veces la ironía parece una carcajada despiadada en nuestra propia cara. Así fue para Bob Peace, quien había escrito un libro titulado «How to drive into accidentes – And how not to» (Cómo conducir hacia accidentes, y como no hacerlo). El libro era una guía para una conducción inteligente, además de información sobre seguridad vial todo con el fin de hacernos mejores conductores y en consecuencia evitar los accidentes.

La noticia irónica es que este hombre murió, justamente en un accidente de tránsito por no llevar el cinturón de seguridad puesto.

Un anciano de San Francisco murió después de que su auto chocó contra un árbol en Saratoga el sábado por la noche, de acuerdo con la Patrulla de Caminos de California.

El hombre de 70 años de edad, se dirigía hacia el este en el camino de entrada en la carretera 14831 Pierce a una velocidad desconocida cuando no pudo pasar una curva a la izquierda alrededor de las 5:45 pm, de acuerdo con la versión de los oficiales.

El conductor del Volkswagen Beetle 1969 viró a la de la derecha de la calzada y chocó contra un árbol, de acuerdo con la CHP.

El anciano de 70 años de edad, no llevaba puesto el cinturón de seguridad y parece que murió en el acto, aun no se sabe si el alcohol fue un factor en el accidente. Según las versiones de la Patrulla de Caminos de California

Q.E.P.D Bob Peace, una victima más de la ironía de la vida.

Si Osama hubiera sido mexicano

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  • Si Osama fuera mexicano……ya tendría su comercial Tecate por los que se tiran a las gemelas.
  • Ya tendría un corrido de Los Tigres del Norte.
  • Hubiera gritado ‘tengo miedo, tengo miedo’.
  • Lo presentarían con una playera Polo.
  • No hubiera tenido el presupuesto para tirar las torres.
  • Carlos Loret le estaría preguntando «Última oportunidad, Osama, ¿te tiraste o no a esas gemelas?».
  • No estaría muerto, andaría de parranda.
  • No sería terrorista, sería diputado.
  • Empezarían con sus comerciales de ‘Manda Osama’ al 91101.
  • Ya tendría su capítulo en La Rosa de Guadalupe.
  • Las autoridades dirían que fue un trabajo de inteligencia y después se descubriría que fue por error.
  • Ya habrían ido a preguntarle a Carmen Salinas que opina de su muerte.
  • López Dóriga lo entrevistaría y le preguntaría ¿Juay de touers? ¿Juay Niu yor?.
  • Sería la imagen oficial de Elektra.
  • No se conformaría con Cabañas, le dispararía a todo el América.
  • Sería alias «El Bini».
  • Lo hubieran matado mañana por que hoy no se trabaja.
  • Al Qaeda hubiera gritado «toriiiiiiiiiiiiiiito».
  • «Uy no eso de las torres va a estar bien difícil, joven».
  • dejaría 5 hijos: Ala Bin, Ala Bam Ala Bim, Bom y Bam.
  • Lo hubieran encontrado 10 días después entre la cama y el colchón.
  • Hubiera muerto en el seguro social por falta de atención.
  • Hubiera dicho “Me amarraron como puercoooooo”.
  • Su hijo le preguntaría “Y los aviones apá”.
  • Calderón ya habría dicho que por su captura se generaron 50,000 empleos.
  • Saldría en el programa de Laura Bosso «que pase el Desgraciadoooo».
  • La policía federal lo hubiera echado a las playas de marcelo no al mar.

 

El anticuario

El anticuario

Don Ramón era un señor de edad avanzada que hasta hace algún tiempo vendía muebles antiguos en el barrio de La Lagunilla. Conseguía sus muebles en pueblitos y reparaba algunas piezas para venderlas; también reparaba muebles para los dueños originales. Entre semana trabajaba en su taller de la ciudad de México y los sábados y domingos vendía en su puesto.

En cierta ocasión llegó una ancianita y le dijo que tenía algunas antigüedades que quería le restauraran. Don Ramón aceptó visitarla para hacer un presupuesto y días después se presentó en una antigua casa en la colonia Roma. Valúo los muebles de la señora e hizo un presupuesto para lo que debía repararse. La señora dijo que no podía pagar esa cantidad, pero que en la parte alta de la casa tenía un ropero muy valioso con el cual podría cubrir el precio de sus servicios. Al anticuario no le agradó la idea de trabajar sin recibir dinero, pero sintió pena por la mujer y accedió a ver el valioso mueble. Don Ramón quedó muy sorprendido. Era un ropero de estilo barroco, de dos metros de alto, con adornos en hoja de oro y manijas de oro. Al frente tenía dos puertas adornadas con dos grandes lunas de buena calidad. El ropero se hallaba en buen estado y no tendría que hacerle grandes arreglos. Realizaría un buen negocio, o almenos eso creyó don Ramón. Durante el resto de la semana diariamente trabajó en la casa de la viejita. Le urgía terminar el trabajo para llevarse el ropero y venderlo el domingo siguiente.

Me platicó don Ramón que cada vez que iba a la vieja casa comenzaba con una picazón en todo el cuerpo, sentía mucho frío y percibía un olor como de ropa vieja, de humedad. No le dio importancia a esos detalles; se los explicaba como una posible alergia a los gatos que, suponía, habitaban en la casa de la señora, pues aunque nunca los había visto, sí los había escuchado maullar. Terminó el trabajo un jueves y al día siguiente llegó con su camionetita de carga para llevarse el mueble. La señora lo esperaba. …