En Enigmas y Misterios encontrarás todos aquellos temas que cautivan a los amantes de las teorías de conspiración, el misterio y los paranormal. Esta sección engloba toda clase de historias extrañas que no encajan en la lógica habitual. Acontecimientos sobrenaturales que la humanidad todavía no puede explicar y sugieren la existencia de entes o realidades alternas a nuestra percepción.
La leyenda de la llorona es quizá la leyenda más difundida a lo largo y ancho de México, existen tantas versiones como comunidades que afirman haber escuchando alguna vez al fantasma de la llorona, esta es la versión colonial y una de las más antiguas de las que se tenga registro.
¿Crees en los extraterrestres?, en la actualidad el tema de los extraterrestres es una balanza equilibrada entre la falsedad y la verdad. Millones de aficionados en el mundo con pruebas de avistamientos y testimonios aseguran que existen, incluso algunas de estas personas dedican su vida entera a investigar sobre el tema.
Pero por cada avistamiento o suceso que este relacionado con el tema también hay detrás gobiernos, agencias de investigación e individuos que lo niegan todo o simplemente no fijan su postura sobre la falsedad o veracidad del hecho. Esta especie de hermetismo por parte de las agencias gubernamentales ha llevado a enriquecer el mito y a situar a los extraterrestres y su contacto con los humanos en las fronteras entre la verdad y la mentira.
Algunos de los siguientes casos relatan las abducciones más increíbles a personas comunes y corrientes.
1.- El primer reporte de abducción ampliamente difundido en los Estados Unidos.
Entre el 19 y 20 de septiembre de 1961, Betty y Barney Hill (supuestamente) fueron abducidos por extraterrestres. Afirmaron que vieron volando un objeto en forma de cigarrillo que parecía venir hacia ellos. Salieron del automóvil para dar un vistazo con los prismáticos y aseguran que a través de los ventanales de la nave espacial lograron distinguir formas de vida nada parecidas a los humanos.
No hay nada más triste que una canción triste cuando se escucha en uno de esos momentos grises, abúlicos y luctuosos con los que nos obsequia a veces la vida. De entre todas las canciones tristes “Gloomy Sunday” tiene el honor de además de triste, ser la canción maldita por excelencia y la que, según cuenta la leyenda, más veces fue escuchada por última vez en oídos de atormentados suicidas.
Antes de conocer un poco la historia de esta melancólica canción leamos su letra, aclarando que se trata de una versión de las muchas que se han hecho, aunque apenas difieran del original. El Gloomy Sunday de Billie Holiday de 1942, la versión más conocida de todas.
Aldeanos y cazadores veteranos de Manila en Filipinas capturaron a un cocodrilo de agua salada de una tonelada de peso, se planea que el gigante sea la atracción principal en un parque de eco-turismo al sur de Filipinas.
El mayor Edwin Cox Elorde declaró que decenas de pobladores y expertos atraparon al cocodrilo macho de 21 pies de largo en un arroyo en Bunawan un municipio de la provincia Agusan del Sur después de una cacería que duró tres semanas. Los expertos mencionaron que podría tratarse de uno de los cocodrilos más grandes capturados con vida en épocas recientes.
Elorde dijo que un grupo de pobladores presenciaron como el animal atacó a una búfalo de agua el mes pasado y se le atribuye la desaparición de un pescador en julio.
—Señor, por favor, ayúdeme.
Esto fue lo primero que salió de los labios de la pálida joven que, con lágrimas en los ojos, me suplicaba auxilio.
—Por favor, cuéntame qué te pasa, Carolina.
Era una chica de estatura pequeña, con una delgadez extrema y un color de piel casi verdoso. Sus manos temblaban y pude percibir en su voz débil la conjunción de angustia y miedo.
—Señor, tal vez piense que estoy mal de la cabeza, pero le juro que esto es verdad. Hasta ahora no me había atrevido a contarlo a nadie por temor a las burlas, pero ya no puedo más. No sé si estoy loca o estoy viviendo constantemente la misma pesadilla. A veces preferiría morir a seguir viviendo lo que he vivido hasta ahora. Hace unos meses fui a un deportivo a practicar natación, pues los médicos me diagnosticaron una rara enfermedad que me debilita los huesos y los músculos, y practicar ese deporte me ayudaría a fortalecerlos.
El que sigue es el relato de Carolina.
Nunca fui una persona sociable, y al saber de mis problemas de salud me sumergí en una depresión constante, llena de amargura y tristeza. La primera mañana me levanté con desgano, como si algo más fuerte que la depresión quisiera impedirme ir a la sesión inicial en el agua. Había elegido ir temprano para no encontrar mucha gente en la alberca. Con sorpresa vi que aún no llegaba nadie y me dirigí a los fríos vestidores pensando que era mejor nadar sola, así estaría más cómoda.
No habían pasado diez minutos cuando una chica de rostro infantil y amplia sonrisa se sumergió de un salto en la alberca, nadó unos cuantos metros y se me acercó.
—¡Hola! Eres nueva aquí, ¿verdad?
—Sí, hoy es mi primer día.
—Me llamo Gaby y he venido a nadar todas las mañanas de los últimos meses sin faltar una sola. Es que tengo algo importante que hacer aquí.
El folklore mexicano se enriquece con sus leyendas, y la siguiente transita por las calles aun en nuestros días.
Se dice que cierta vez, ya entrada la noche, andaba por las callejuelas retorcidas y mal formadas de la ciudad un hombre evidentemente ebrio. Y a pesar de que las calles eran alumbradas por los candiles que hacían sombras extrañas, esto parecía no importarle, pues a el los fantasmas no le asustaban cuando tenia a su lado una botella.
Al dar vuelta en una esquina, escucho claramente el llanto de un bebé; eran ruidos ahogados pero claros. Se detuvo tambaleante pero ya no escucho mas que el aullar de los perros en la lejanía.
Unos metros adelante volvió a escuchar el llanto, ahora si era claro; se trataba indudablemente de un bebé. El hombre busco en los rincones y justo debajo del puente que cruzaba, encontró a la criatura apenas cubierta con una manta.
El hombre levanto al bebé sin antes maldecir a la desnaturalizada madre. Aun tambaleándose siguió su camino murmurando pestes contra la infame que dejo a su pequeño en semejante situación. Pero no había llegado ni al siguiente faro cuando empezó a tener la impresión de que el niño pesaba mas. …