¿Disfrutas de las historias de terror? En Creepypasta encontrarás toda clase de relatos que van desde el terror psicológico hasta esa clase de pesadillas que se quedan con nosotros para toda la vida. Las historias aquí contadas emanan de aquellos temores más profundos que poseen los usuarios de Internet. La única característica en común entre todos estos relatos es que son ficticios… o quizá no.
Clifford Hoyt, de 31 años de edad, sufrió heridas graves en un accidente de tráfico en 1999. Cuando recobró el conocimiento después del accidente, la enfermera dijo que, según él, Hoyt había muerto y visitado el infierno, experimentando la terrible tortura que el Demonio le ofrecería a cualquier condenado. Después de negarse a recibir tratamiento psiquiátrico, Hoyt salió del hospital.
Este texto es en realidad un relato de terror escrito por Chuck Palahniuk. Si no conoces al querido escritor Chuck Palahniuk, él es el que escribió la historia sobre la que se basó la película «El club de la pelea«. Bueno, esta historia «Tripas» o «Guts» es parte del libro «Haunted«. La leyenda dice que al menos 73 personas se desmayaron durante las lecturas públicas de este relato que compone al libro, personas que no tuvieron el estómago para soportar la dureza de la historia, a pesar del sarcasmo atenuador de Palahniuk. ¿Listo para hacer frente a este tormento? Pues buen provecho.
Inhale.
Tome la mayor cantidad de aire que le sea posible.
Esta historia debería durar aproximadamente el tiempo que puede aguantar la respiración, y un poco más. Así que escuchen tan rápido como pueda.
Si no quieres tener todos tus recuerdos de la infancia destrozados, no es recomendable bajo ninguna circunstancia leer esta entrada. Puede contener algunas verdades que te dejaran muy pensativo.
Para aquellos que no lo sepan, cada personaje animado de de Bob Esponja corresponde a uno de los siete pecados capitales. Si se comienza a prestar atención a los detalles se verá que esto es realmente cierto.
Dicen que cuando morimos, la vida pasa ante nuestros ojos, pero esto no es cierto. Soy joven, y tengo cáncer, eso me ha hecho sensible al mundo espiritual, o eso creo, porque ya he visto ambos lados de la moneda.
La mañana del pasado lunes, me desperté mareado, sintiendo mucho dolor y comencé a vomitar por lo que terminé cayendo de la cama, la quimioterapia está acabando conmigo. Pero cuando estaba en el suelo me di cuenta de algo muy extraño en la habitación del hospital donde me internaban, todo parecía en color sepia, la habitación estaba sucia, muy sucia. Era como si nadie hubiera estado ahí en años. Como no conseguía ponerme de pie, me incliné sobre la cama y me levante, pero con mucha dificultad. Me sentía muy vulnerable con esa vieja bata verde y con mi trasero expuesto.
Esta es la historia de tres jóvenes: Tomas, Sandra y Agustín. Que desaparecieron sin dejar rastro hace ya tres años, y todo lo que la policía consiguió encontrar al final de la investigación, fue una cámara y una grabadora. Eran dueños de un blog donde publicaban videos propios. En general, se trataba de cuentos y leyendas sobrenaturales de las que intentaban probar su veracidad, siempre filmando sus «aventuras». Agustín era el camarógrafo, mientras que los otros dos «presentaban».
Su último post en el blog fue sobre la leyenda de Peak of Loneliness, un pequeño pueblo al estilo del viejo oeste en un desierto EE.UU.. La leyenda dice que nadie puede permanecer por más de siete días en esta ciudad. Los tres decidieron que esa sería su próxima «aventura». Así que viajaron hasta allí llevando su equipo de filmación y su camioneta.
Al igual que muchos que se mudan para la Ciudad de México, me siento desplazado, y también extrañamente asustado. Vengo de una ciudad al interior de Michoacán, soy diseñador, y me siento orgulloso de ello, a diferencia de mis padres, quienes me decían que tenía una imaginación muy fértil, nunca creyeron en mí, cuando yo veía cosas absurdas y sin sentido, ellos decían que eran cosas en mi cabeza, pero tal vez simplemente no quisieron ver.
Al lugar al que me mudé, es modesto, es un edificio en la delegación Gustavo A. Madero, el alquiler está a un buen precio, considerando que estoy cerca del centro de la ciudad. Pero a pesar de todo lo que me encanta este lugar, ya no puedo vivir aquí.
La semana pasada me di cuenta de que una familia de coreanos vive en el quinto piso del edificio, y eran como mínimo una familia extraña, no sé por qué, pero estoy seguro de que las marcas en la piel de la niña, no eran de sol, parecían cicatrices, que siempre estaban ahí, el problema fue que terminaron por inquietarme.